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Significado clínico
Bacteria cocoide, filamentosa o estrellada, de pequeño
tamaño, que carece de pared celular. Causante de neumonías
y otras infecciones respiratorias altas y bajas; pueden producirse complicaciones
sistémicas de probable naturaleza autoinmune, como eritema multiforme,
anemia hemolítica, pericarditis, miocarditis y meningoencefalitis,
entre otras. Es aconsejable realizar dos determinaciones de anticuerpos:
fase aguda y convalescencia, con intervalo de dos o tres semanas, a fin
de observar la variación en los títulos. El título
de anticuerpos IgG comienza a elevarse entre el séptimo y noveno
día de la enfermedad, alcanzando el valor máximo a las 3
ó 4 semanas. Después del segundo o tercer mes, los niveles
disminuyen paulatinamente, pudiendo detectarse, incluso, durante dos o
tres años.
M. pneumoniae es el agente etiológico más frecuente
de la neumonía atípica primaria en niños y adultos
jóvenes.
Aunque su cultivo es posible, el diagnóstico de la infección
se realiza, principalmente, por serología.
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